Para que nuestro mundo vuelva a sonreir

    El Papa San Juan Pablo II visitó Uruguay en dos oportunidades:

     i) del 31 de marzo al 1º de abril de 1987; y
    ii) del 7 al 9 de mayo de 1988.

    Estamos recordando los 30 años de esas visitas. La lectura de las homilías y de los mensajes que pronunció en las diversas ciudades de este país nos dejó muchas enseñanzas. Queremos citar algunas de las frases más destacadas de sus mensajes, que mantienen plena actualidad.

    “La historia de vuestro pueblo está profundamente hermanada con la historia de la proclamación y difusión del Evangelio en América. La fe cristiana ha dejado una huella imborrable en vuestra historia y en vuestra cultura, y no puede dejar de iluminar el presente y futuro de esta República Oriental del Uruguay”.      Aeropuerto de Carrasco, 31 de marzo de 1987

    “Hoy más que nunca es necesario alzar la antorcha de la verdad evangélica para iluminar los pasos inciertos y sin esperanza de tantos hermanos nuestros que caminan a la deriva”.      Catedral de Montevideo, 31 de marzo de 1987

    “El mensaje evangélico no será auténtico y en consecuencia no será capaz de renovar en profundidad la vida cristiana, si no es proclamado en toda su pureza e integridad”.     Catedral de Montevideo, 31 de marzo de 1987

    “Podéis estar seguros de que son las familias verdaderamente cristianas las que harán que nuestro mundo vuelva a sonreír”.     Estadio Centenario, 7 de mayo de 1988

    “Mi deseo es que todos me sientan cercano, como mensajero de la Buena Nueva que promueve en el mundo una lucha sin tregua del amor contra el odio, de la unidad contra la rivalidad, de la generosidad contra el egoísmo, de la paz contra la violencia, de la verdad contra la mentira”. (resaltados nuestros).     Mensaje al pueblo uruguayo, 6 de mayo de 1988

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