El cristiano es alguien que ama la historia

    Comentaba en un post anterior que hace unos diez años tomé conciencia de la necesidad de conocer cada vez más sobre nuestra Fe. En ese camino voy descubriendo que una de las maneras de enriquecer ese estudio es conocer la historia de la Iglesia. Y, junto con eso, saber más sobre la historia de las sociedades donde la Palabra de Dios fue anunciada y suscitó la adhesión de tantas personas.

    Nuestra vida, nuestras familias, los lugares donde vivimos, estudiamos o trabajamos, lo que sabemos y lo que opinamos, están influidos por miles de personas que, en el pasado, vivieron construyendo las bases de nuestra sociedad. El estudio de la historia nos permite entonces apreciar mejor cada una de esas realidades que vivimos y que queremos tanto.

    Viene bien recordar aquí unas frases del Papa emérito Benedicto XVI, pronunciadas en el Encuentro con los jóvenes, en la Catedral de Sulmona, Italia, el 4 de julio de 2010:

“… la memoria histórica es verdaderamente una «marcha más» en la vida, porque sin memoria no hay futuro. Una vez se decía que la historia es maestra de vida. La actual cultura consumista tiende en cambio a aplanar al hombre en el presente, a hacer que pierda el sentido del pasado, de la historia; pero actuando así le priva también de la capacidad de comprenderse a sí mismo, de percibir los problemas y de construir el mañana. Así que, queridos jóvenes, quiero deciros: el cristiano es alguien que tiene buena memoria, que ama la historia y procura conocerla.” (resaltados nuestros).

Sobre la importancia de la historia:

“Pueblo que no sabe su historia es pueblo condenado a irrevocable muerte”. Marcelino Menéndez Pelayo, español, escritor, crítico literario e historiador de las ideas.

“Cuanto más atrás puedas mirar, más adelante verás”. Winston Churchill, Primer Ministro inglés durante la 2da. Guerra Mundial.

Deja un comentario